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Destacan papel de intelectuales de compromiso político en lucha por la soberanía (1916-1924)

"Sin la presencia de esas y otras mujeres en la resistencia contra los invasores yanquis no habría sido posible la lucha".

 

 

Bienvenida Mendoza, educadora, periodista, feminista y activista politica destaca el papel jugado por las intelectuales de compromiso político y las campesinas, en la lucha por el rescate de la soberanía nacional cuando República Dominicana fue ocupada militarmente por los Estados Unidos de Nortemaerica el 29 de noviembre del 1916 y hasta el 1924.

 

 

MP: Texto íntegro del comentario de la maestra y feminista Bienvenida Mendoza en el I Simposio "Mujeres en la historia" en el que se presento la tercera edicion del libro de Virtudes Álvarez, Mujeres del 16. La resistencia de las dominicanas en la intervención militar EE.UU 1916-1924, relizado el pasado día 9, en ocasión de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

 

Por Bienvenida Mendoza*

Agradezco a Virtudes Álvarez por permitirme desvelar estas mujeres; por darme la oportunidad de conocer algunas de estas heroínas anónimas para muchas de nosotras, que osamos llamarnos feministas revolucionarias. Gracias a ustedes por estar aquí.

 

La iniciativa de reeditar por tercera vez, Mujeres del 16. La resistencia de las dominicanas a la intervención militar norteamericana 1916 -1924, nos hace transitar por un rosario de heroínas protagonistas en el nefasto proceso de dicha ocupación; constituye un esfuerzo para hacer visible a la mujer en nuestra historia; resaltar sus luchas, entrega y sacrificios que durante décadas la sociedad clasista, racista y machista ha sepultado en el anonimato.

 

La Mayoría de estas mujeres fueron de zonas urbanas y campesinas, maestras y escritoras de diferentes regiones del país.  Tenían en común la enseñanza, las letras y amor patriótico por su pueblo y país.

Ana Silvia Infante (Silvana), oriunda de la tierra de Las Mariposas, Ojo de Agua, Salcedo, a quien las tropas invasoras arrancaron a su padre y amado esposo. Ésta ante tanto dolor se negó a ingerir alimentos. Sin imaginárselo se convirtió en la primera mujer dominicana declarada en huelga de hambre. Así, quedo atrapada en su soledad, en su dolor, angustia e impotencia hasta sumergirse en la locura y la muerte.

En este transitar, nos encontramos con las seis primeras Maestras Normales del país iniciando con Leonor María Feltz, Luisa Ozema Pellerano, Ana Josefa Puello, Mercedes Laura Aguilar, Altagracia Henríquez Perdomo, y Catalina Pou. Mujeres que vivieron el magisterio como un apostolado. Fueron las primeras en salir del círculo del hogar, asumiendo un compromiso patriótico y feminista.  Casi todas fueron fundadoras de la Junta Patriótica de Damas, utilizaron su pluma en contra de la intervención a través de artículos y poemas. Para ellas el civismo y la libertad eran su norte.

 

Nos pone de frente con Tomasina Mélida Morales Julián otra activista incansable por la soberanía nacional. Llevaba alimentos y agua fresca a los patriotas detenidos. Participaba en las reuniones con representantes estadounidenses donde se exigía elegir un presidente interino al cual los patrióticos les entregarían las armas, propuesta que fue rechazada. Abordo en sus artículos de prensa el tema del patriotismo, la educación obrera, la literatura, el feminismo, el problema de la pena de muerte y el fervor religioso.

 

Mujeres del 16…nos presenta a una incansable defensora de los derechos de la mujer, como lo fue Abigail Mejía, intelectual de compromiso político. Fundadora del Museo Nacional, del Club Nosotras y de la Acción Femenina Dominicana. En su lucha por la desocupación convirtió en tribuna los medios de comunicación escritos, tanto nacionales como extranjeros.

 

Así mismo nos conecta con nuestra Ercilia Pepín Estrella: maestra, municipalista, feminista, poeta, poliglota e internacionalista.  La escuela, los derechos de la mujer y la patria fueron los pilares de su vida.  Esta gloriosa mujer logró introducir en el sistema educativo, a nivel primario, los trabajos manuales, el dibujo y el uso de mapas y globos en clases de geografía, la gimnasia y el canto; el uso del uniforme escolar, horario corrido, educación preescolar y puso en práctica el pensamiento pedagógico de Eugenio María de Hostos.

 

Como profesora y directora de la escuela Superior de Señoritas en Santiago de los Caballeros, en su afán de perfeccionar y ampliar la cobertura de la escuela dominicana logró que avanzara hasta el séptimo y el octavo grado. Estableció un Museo de Historia Natural, un laboratorio de Química y un gabinete de física. Creía en la solidaridad entre los pueblos latinoamericanos y junto a sus alumnas, confesionó a mano, una bandera de la Republica de Nicaragua y la envió al comandante revolucionario Cesar Augusto Sandino y su ejército defensor de la soberanía nicaragüense.

 

Del mismo modo, nos lleva con la poetisa feminista Evangelina Rodríguez, negra higüeyana, primera médica dominicana ilustre. Ideóloga de la celebración del Día del niño, del desayuno y zapato escolar. Además, promovió que se impartiera en República Dominicana la educación sexual y reproductiva. Fue fundadora de la escuela nocturna para obreras y domesticas en San Pedro de Macorís y estableció un Banco de Leche Materna, Bibliotecas Ambulantes, la Sociedad Protectora de la Maternidad y la Infancia. Fue víctima en la sociedad de los prejuicios raciales y de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo Molina.

 

De la Región Este, la obra que nos ocupa, nos lleva al Sur del país con la banileja Josefa Pérez, profesora que, tras el paso de las botas yanquis hacia el sur, sembró el germen del nacionalismo en sus estudiantes desfilando por las calles vestidos de luto como protesta, en señal de dolor por la agresión a la soberanía nacional.

 

Nos muestra a la profesora Pilar Constanzo, maestra de vocación, precursora de la celebración del día de la Raza y del día Panamericano. Con su lirica muestra su amor a Quisqueya y sus demandas de liberación en bellas estrofas como esta: ¡Levántate, Quisqueya! Despereza tu melena de leona no vencida. ¡Levántate! Y sorprende la dureza del águila, que juega con tu vida…

 

Y nos lleva a la maestra Rosa Smester, profesora y escritora comprometida con la lucha del pueblo dominicano, que buscó la solidaridad hasta playas extranjeras, y no escatimó los pocos recursos que poseía en su compromiso con la causa libertaria, “No tengo joya, ni siquiera diez pesos en un banco que pudiera depositar  hoy en su mano” y ofreció el sueldo de un mes de sus clases nocturnas  a Francisco Henríquez y Carvajal, presidente de la Junta Nacionalista.

 

Del mismo modo, nos trae la maestra Adela Mateo Lebrón, del Sur profundo, prolifera escritora, articulista en distintos medios. Luchadora por los derechos de la mujer, fundadora de Acción Feminista en las Matas de Farfán e integró a sus luchas la mejoría de los pueblos fronterizos.

 

Como no recordar a Ana Silvia Infante (Silvana), oriunda de la tierra de Las Mariposas, Ojo de Agua, Salcedo, a quien las tropas invasoras arrancaron a su padre y amado esposo. Ésta ante tanto dolor se negó a ingerir alimentos. Sin imaginárselo se convirtió en la primera mujer dominicana declarada en huelga de hambre. Así, quedo atrapada en su soledad, en su dolor, angustia e impotencia hasta sumergirse en la locura y la muerte.

 

Para ir concluyendo, en este recorrer histórico que nos presenta la autora, Virtudes Álvarez, no por restarle importancia, sino por las casi nulas informaciones de las mujeres en la historia (y si son pobres y del campo, aun más grave), nos da unas pinceladas de mujeres guerrilleras de la región Este, que, por las injusticias contra las mujeres, como muchas otras, se mantienen en el anonimato, pero fueron protagonistas de las luchas revolucionarias.

 

Estoy segura que sin la presencia de esas y otras mujeres en la resistencia contra los invasores yanquis no habría sido posible la lucha. No habría sido posible sin María Girón Natera, Catalina Cedano, Lolita y Pupita Rondón, Dominga Mota, María de Salas, Felicita Rambalde, Emilia Reyes, Julia Sia, María Girón Natera, y sin las demás desconocidas. Fueron mujeres que dieron la seguridad de sus hogares, el calor de sus hijos, sus hermanos y hermanas, sus padres y hasta la vida enfrentando las tropas extranjeras por una patria libre.

 

Es indudable que Mujeres del 16… nos enrostra el papel que durante décadas han desempeñado las mujeres…las maestras, a favor del verdadero patriotismo. Tenemos el compromiso de rescatar ese papel de las maestras y maestros en las aulas, en diferentes contextos, hoy diluidos en alienantes mensajes publicitarios, desbordando a los jóvenes a ir al magisterio sin vocación. Este libro debe ser del ABC en las escuelas de pedagogía y la Asociación Dominicana de Profesores debería asumirlo en todos sus organismos, para que como dice el verso de la maestra Ana Josefa Puello: “A la luz de un nuevo día, podamos exclamar ¡aún hay Patria!”.

 

 

*La autora es feminista, periodista, docente y dirigente del Movimiento de Mujeres Trabajadoras (MMT).

 

Mujeres del 16. La resistencia de las dominicanas a la intervención militar EE.UU 1916-1924. Autora: Virtudes Álvarez.

145 páginas. Un producto de Ediciones La Gina. Impreso en los talleres de Editora Mediabyte, SRL. Santo Domingo Domingo, D.N. República Dominicana.

 

[1] Miembros de la comisión Arzobispo Adolfo Nouel, Francisco José Peynado, Federico Velazquez y Jacinto R. de Castro, todos moderados.

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