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El talento y la preparación posicionan a la mujer en la crónica deportiva

 Onfalia Morillo y Yohanna Núñez, junto a Adelaida Hernández (arriba). Tres generaciones que representan un lujo en la crónica deportiva nacional.

 

"Hoy, la probada capacidad combinada con una buena preparación de las féminas hacen que el género pase desapercibido en el terreno con los atletas, frente a las cámaras con micrófono en manos y delante del teclado".  Nathanael Pérez.

 

Mujer Plural reproduce la reseña del periodista Nathanael Pérez en la Agenda de la mujer dominicana, "Mujer y deportes, 2019. La presente edición está dedicada a las mujeres y los deportes. El destacado comunicador, concluye en que el talento y la preparación han posicionado posicionan a la mujer dominicana en la crónica deportiva. 

 

Texto íntegro.

La crónica deportiva dejó de ser cosa exclusivamente de hombres cuando Marcia Facundo incurrió en ella para 1974 en el periódico La Nación y luego Onfalia Morillo y Adelaida Hernández la década siguiente se encargaron de demostrar que las mujeres pueden ejercer esta profesión a tan alto nivel como los mejores varones.

Hoy, la probada capacidad combinada con una buena preparación de las féminas hacen que el género pase desapercibido en el terreno con los atletas, frente a las cámaras con micrófono en manos y delante del teclado.

Hace el ridículo y no tarda en encontrar un reproche hasta en su entorno quien, apelando a la retranca herencia machista, se atreva a cuestionar la capacidad analítica de Natasha Batista. Cynthia Morillo dio desde que ingresó a la universidad muestra de la finura de su pluma, una que no ha hecho más que perfeccionar en las páginas de El Caribe.

A Susy Jiménez no se le ha regalado nada para ser la encargada de las entrevistas del Licey desde la grama del Quisqueya antes y después de los partidos, con una envidiable habilidad para traducir, al igual que para comentar y analizar en una emisora como la Z, con un alcance sin precedentes en la historia de la radio quisqueyana.

 

Ni decir de Yohanna Núñez, referencia obligatoria para hablar del béisbol, menor, así como del voleibol, baloncesto y otros deportes. Un talento que también ha llevado al área de las relaciones públicas y los comentarios en cadena de transmisión nacional.

 

Para que este cuarteto antes mencionado, como referencia de diversas áreas, ingresara y se haya podido mantener en una trayectoria sin techo no ha hecho falta una cuota, tampoco de padrinos protectores. Su talento, conocimiento del deporte llegó primero y lo combinaron con pasos por las universidades, ecuación perfecta para sacar un producto terminado del primer nivel.

El camino no ha sido fácil. Además del prejuicio clásico de género, las mujeres en la crónica ha tenido que superar obstáculos mayores, desde acoso hasta discriminación pasando por el “sobrentendido” de que han tenido o tienen que pagar un peaje para conseguir el posicionamiento que han logrado.

Lamentablemente, el margen de error para las mujeres en la crónica es mayor. Viven con la presión de no poder equivocarse, tienen que demostrar que son tan o mejores que los hombres y están expuestas a mayores exigencias que van desde lo propiamente profesional hasta lo estético, un listón a todas luces injusto.

En un mundo dominado por hombres, las damas viven bajo un asecho constante, desde las gradas, desde los camerinos, desde las parejas de los atletas hasta el chismoso más vil que ve aunque no haya. La relativa ventaja que pueden tener a la hora de conseguir una entrevista acaba cuando el entrevistado entiende que no lo trató como el quería.

 

Fuente: 

Agenda de la mujer dominicana. Mujer y deportes, 2019. Editada por Virtudes Álvarez.

Editora Mediabyte, S.R.L. Santo Domino, D.N. República Dominicana.

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